Anar-crónica psicótica-sinestésica del Primer Encuentro Nacional de Poetry Slam Feminista

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La luz amarilla sobre mi rostro, enunciación de la recta final, seis finalistas, los aplausos y gritos del público

no son sonido en mi cabeza, transmutan, se evaporan, se convierten en colores, no escucho nada, pero lo veo, lo percibo, La Gozadera está encendida, todo es amarillo y huele a galletas de avena, la ganadora del Primer Encuentro Nacional de Poetry Slam Feminista ha sido elegida, sus palabras son re-evolución poética, sinestesia…

Para hablar sobre lo sucedido el jueves en Punto Gozadera tengo que comenzar por responder una pregunta, que me han hecho hasta el cansancio, ¿por qué un slam de poesía sólo para mujeres? La respuesta inmediata y más obvia es “porque podemos y queremos”, pero voy a tomar las palabras de mi compañera de colectiva, activista inalcanzable y amiga entrañable, Dominique Draco para responder:

[el Slam Feminista] nace de la necesidad de crear espacios amplios, dignos y de lucha para las mujeres artistas y con posturas políticas anti-sistema; nace del reclamo y de las propuestas de millones de mujeres a las que nos unimos en sororidad”.

Para mí ser mujer es una postura política, es una forma de enunciación que va a contracorriente de la sociedad en la que vivimos, en un país donde nos están asesinando, asumirse mujer es un acto revolucionario, es por ello que al Slam Feminista fueron convocadas todas aquellas personas que se suscribieran políticamente como mujeres en su vida diaria para construir juntas un espacio de encuentro, donde mujeres de todos los tipos y circunstancias podamos aliarnos, alzar nuestras voces en unísono y tejer puentes de sororidad entre nosotras.

El 8 de septiembre se llevó a cabo el Primer Encuentro Nacional de Poetry Slam Feminista, pero el slam de poesía comenzó a conjurarse 22 días antes, en un programa de radio conducido por Mónica Gameros, donde realizamos un breve vídeo y lanzamos la convocatoria. Lo que sucedió después, previo al evento, fue inevitable, detractores y entusiastas le dieron vida propia, se hizo ruido, se generó expectación, el tiempo se expandió y de pronto sentí que llevaba años gestionando eventos de este tipo, sabía qué hacer, a quién consultar. Apoyada por mis compañeras de la colectiva Hilanderas, quienes se enteraron por redes sociales que estábamos organizando el primer slam de poesía feminista del país, contribuyeron con su tiempo para dar difusión y conseguir a la invitada especial que se encargaría de darle un respiro al público asistente antes de la ronda final.

El día llego, jueves cinco de la tarde, estoy lista para irme al slam y entonces sucede, colapso y ya no quiero salir, todo es opaco, un olor intenso a jarabe para la tos se me escurre en el cerebro, se me aprietan los dientes, mi mejor amiga me escribe en por chat “tú puedes, eres fuerte”, salgo de mi casa en pleno ataque de ansiedad, trato de contener la ira, el miedo, la desesperación, en la calle choco contra la energía de la gente, veo sus rostros distorsionados, las quijadas deformadas, ¿me están sonriendo?, ¿se están burlando de mí? ¡MENTIRA! Afuera todo siempre es mentira, quiero volver a mi casa: “tú puedes, eres fuerte”, me repito como mantra.

Me lleva cerca de dos horas llegar a La Gozadera, vivo a quince minutos, ¿te tomaste tus medicamentos?, no sé, tengo ganas de vomitar, atravieso la Plaza de San Juan en espesos pasos largos que se apresuran y se desgarran, se siente como caminar sobre una cama de agua. Entró, me disculpo, nadie me reclama.

Primera llamada, hay que explicar qué es un slam de poesía, risas, alguien lava platos, vasos, el público es de cristal, chocan sus palmas, estruendo, se rompen. Segunda llamada, hay que contar del porqué del slam, más risas, más vasos y platos escurriendo en mi oído derecho, el olor a jarabe para la tos gotea en mi cerebro. Tercera llamada, comienza el conjuro:

[…]

Nos proclamamos Diosas.
somos besos, y rompehuesos
y en este mundo LAS ZORRAS SOMOS MAS QUE LOS SABUESOS!

Se ha invertido la hoguera
Y estamos moviendo el caldero
nos esculpimos Fieras
NOS REAPROPIAMOS DEL FUEGO…
Y hoy Rugimos por JUSTICIA
y te invocamos a que rujas,
Avivamos las Antorchas porque

LA HISTORIA NOS HIZO BRUJAS.

(Fragmento del poema “Conjuro antifeminicidas, de Dominique Draco)

chicana

El público responde al rugido, aúllan, da comienzo el Primer Encuentro Nacional de Poetry Slam Feminista, más de 30 mujeres que hablan sobre el cuerpo-territorio de lucha, cuerpo-territorio de encuentros y desencuentros, sobre desaparecidas, sobre mujeres asesinadas, sobre mujeres místicas, mujeres hablando de mujeres a otras mujeres y a quienes escuchan, pero en mi cabeza todo es silencio: “soy una mujer enferma, soy una mujer enferma”,  repite Juana Dolores en el escenario una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, y parece que habla de mí, y parece que habla de todas: “soy una mujer enferma, soy una mujer enferma”. Y van marchando en hermoso abanico de canticos combativos, mujeres-palabra, que se disuelven en mi memoria, se difuminan unas con las otras, “mujeres-llano… mujeres-cascada… mujeres río…”, mujeres-“bravura mestrual del ciclo que siempre regresa”, mujeres que no creen en el amor “… y no por hipótesis, si no por doctorado…”, mujeres-wiccas haciendo cofradía. Pero en mi cabeza todo es silencio, estallido de colores, recuerdo de sabores, olores rosando la dermis de cada asistente, se confunden los sentidos, todo hierve. Una pausa, Masta Quba, rapera mexiquense irrumpe en el escenario para darles aire a las organizadoras, dejar que hagan el cálculo, que encuentren entre todas esas voces a las finalistas que pasaran a la siguiente ronda.

Con cuatro empates de 9.9 de calificación y dos de 9.8, seis poderosas voces son elegidas para el último round: Diana Cervera, representando a la comunidad chicana; Joana Medellín, residente de Tepoztlán; Martha Mega y Mimi Kitamura, de la CDMX,  La Misma, no recuerdo de donde (y me da risa nerviosa mi “fritangura” jajajaja) y Diana Mantilla, de Puebla.

La luz amarilla sobre mi rostro, enunciación de la recta final, seis mujeres entregándonos su poética, los aplausos y gritos del público no son sonido en mi cabeza, transmutan, se evaporan, se convierten en colores, no escucho nada, pero lo veo, lo percibo, La Gozadera está encendida, todo es amarillo y huele a galletas de avena, la ganadora del Primer Encuentro Nacional de Poetry Slam Feminista ha sido elegida: Joana Medellín TUS PALABRAS son re-evolución poética, sinestesia. 

Cómete esta tradición

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Un rapcito cabronazi…

de Joana Medellín

Cómete esta tradición y aprende pronto la lección:
sigue muy prolija los conceptos que te digan,
tienes que escribir lo que Yo quiero escuchar,
así que aprende a medir sino no te va a quedar:
heptasílabos, alejandrinos, romances
sonetos, endecasílabos,

nada de verso libre o licencia poética,
que si rompes las reglas: terapia de shock y vibrador
para que salgas de histérica.

Muy bien, que siga así la rima,
y si te pones creativa te chorreo encima,
tienes que saberte agachar, callar, disimular
que para eso fuiste criada, no por nada el patriarcado
se ha empeñado en que fueras esclava,
los grilletes que te pone los bruñes con el alma,
así que no intentes volar que te tenemos controlada.

Escucha al profesor, no te salgas de su línea,
la academia es la
pauta pa’ ser alguien en la vida,
allí te enseñan a leer y te enseñan a escribir,
no creas que por conocer las letras ya sabes decir.

Escucha al profesor, sigue su recomendación,
si escribes poesía, catarsis femenina,
es probable que te digan que sabe mejor la orina,
pero es obvio que les cague, es obvio que les arde,
el ego del macho herido se orilla y gruñe sufrido,
cuando ya no hay más que decir
a la opresión y falso poder va a recurrir.

Es que es obvio que les cague, es obvio que les raspe,
mujeres contestatarias venimos
a humillarles.
Si pa’ leer aquí, allá me debo censurar,
ser amable, casta y pulcra y no vociferar
lo siento mucho, Sir, pero no se va poder,
mis hermanas tienen versos que tiran como parque,
francotiradoras que balean la estructura vertebrada
con los clavos un cordero que la iglesia enarbolaba,
estructura que somete y contra todos arremete,
tejido social económico cultural,
engaños de poder que nos mienten para ser,
tristezas liminares que arrastramos por siglos,
y que ardieron en la fogata de sus propios prejuicios,
este texto no es una lección, una fanfarronería, una imposición,
es una radiografía de la mañana en calma que sus brazos abre,
mientras la luz te besa la pestañas
y sientes el corazón como temblor en aquelarre
cuando sabes que la guerra se va ganando día a día,
y usar la falda como lucha, el labial y los tacones,
sentirte guapa y ser tú misma, es una postura política,
empoderada pues, te suda el coño lo que digan,
tomas la pluma y dejas drenar como veneno
los millones de voces que mandaron al entierro,
pero su sepulcro se vivifica, cuando la poeta viene y grita
sobre la mesa, la tarima, en el metro y en la esquina,
la guerra es un tejido de minucias hay que bordar fino,
cada punto, cada vuelta, que la batalla más feroz
no es contra los que están afuera,
y es que es obvio su berrinche, es obvio que les arde,
mujeres en la lucha que no andan pa’trás ni aunque les paguen.

¿Tú percibes esa luz que refulge en su andar?
es el brillo de aquellas que se supieron liberar,
no del yugo de los hombres, o del yugo del dinero,
del yugo que ellas mismas con temores construyeron,
míralas ahora, escúchalas versar,
son las ninfas que retozan en el aire y en el fuego
diosas que en su andar pudieron dibujar:
un nuevo poema,
un nuevo sistema,
complicidad,
sororidad,
mujeres con el puño en alto que saben rimar,
nuestra escuela fue la vida, el asfalto hirviente de las grandes avenidas,
nuestra escuela fue el fracaso, el acoso de los machos,
el acallarnos por si acaso, fuésemos a trastornar el equilibrio patriarcal,
nuestra escuela fue el tumbar desde abajo y a la izquierda
a la academia occidental que a todos nos quiere blanquear,
decirnos que la cultura la hacen ellos
y que mi gente de pelo negro sólo somos indios bajados del cerro
nos quieren reprimir, nos quieren negar,
se han esforzado por a todas y todos estancar,
pero el florete con nuestra lengua se afila
y llegamos a esgrimir argumentos para tirar su templo:
no queremos la igualdad eso es una barbarie,
nacimos distintos, únicas e inigualables,
cada quién tiene su esencia, su luz y su conciencia,
yo quiero ser distinta y que cada quién diga lo que se le venga en tinta,
si yo digo feminista no omito a mi hermano,
somos 50 y 50 en este caos urbano,
si yo digo feminista invito al hombre que tengo a lado,
que se sume a mi viaje y se vuelva un ser alado,
si digo feminista, también digo radical
digo anarquista y construyo comunidad,
porque estoy cagada de los Nos y los Contras que vienen a ensuciar
el prisma de las luchadoras,
no buscamos poder, no queremos dominar,
lo único que queremos,
entiendan bien,
es caminar con dignidad.


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Shimara Magaly
Written by Shimara Magaly

Shimara Magaly. Artista conceptual que hace del Spoken Word la base de su lenguaje performativo. Participó de manera regular en los torneos de Poetry Slam de 2012 a 2014. Fue campeona y subcampeona del ciclo de Slam de Poesía Altisonante 2013 y 2014, respectivamente. Actualmente es miembra activa de la colectiva de poesía feminista anarco antipatrialcal Hilanderas. Gestora del Primer Encuentro Nacional de Poetry Slam Feministay coordinadora de la liga nacional feminista: Slam Poetry FeMx, adscrita al Circuito Nacional de Poetry Slam Mx

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