Dos posibles y cinematográficos futuros para el Chapo Guzmán tras su más reciente captura

Afterpunk, Columnas

Chapo Guzman 1

Nada más falta que digan que el Chapo Guzmán y no Lee Harvey Oswald, jaló del gatillo aquel 22 de noviembre en Dallas.

El Chapo pretendía comprar al Chelsea, el Chapo se hizo un implante, el Chapo esto, el Chapo lo otro, el Chapo se volverá a fugar. Los medios de comunicación dicen y hacen de todo con tal de elevar su raiting, y en complicidad con el Estado, incluso imponer un presidente salido de la imaginación de Chespirito. No pretendo de ninguna forma simpatizar con el narcotraficante, pero esta semana he tratado de pensar qué cosas podría hacer ahora el Chapo para erigirse más como una estrella de rock, algo que lo distinguiera todavía más de una persona común.  Y he supuesto un par de escenarios: el primero planteado por Saviano, en el que Chapo pacta con el gobierno gringo y entrega información de sus socios y cómplices, altos funcionarios del gobierno mexicano y de los grupos empresariales que dominan el país, todos vinculados al tráfico de drogas. Entrega información además de funcionarios norteamericanos, de bancos y corporaciones estadounidenses, vinculados sobre todo al blanqueamiento de dinero. Un escenario que Saviano probablemente haya soñado para el final de su próxima novela.

El segundo es el que más me gusta. Un escape del Chapo al estilo The Expendables cuando rescatan a Wesley Snipes, con un enorme arsenal de por medio y mercenarios de élite. En ese supuesto, el narcotraficante se vengaría entonces de quienes lo han puesto en prisión. Imagínenlo: aniquilar a senadores, diputados, presidentes municipales, incluyendo a Enrique y al alcalde Mancera. Sería como descabezar a la hidra. Confrontar al poder cuerpo a cuerpo, seguro se adueñaría del país. Podría incluso ser más condescendiente. Podría someter a toda la plana política a tribunales populares como lo hizo Bane en The Dark Knight Rises. Pura poesía, de la verdadera. El Chapo contra el mismísimo rostro del capitalismo. El Chapo contra Enrique Peña Nieto en un duelo a muerte.

Ya sé, mi cabeza está hollywoodizada, no puedo enunciar una idea sin hacer referencia a una película o sin tratar las cosas desde una versión épica. Creo que tampoco Enrique cuando tuiteó: misión cumplida, ni el Chapo cuando se decidió a hacer una película autobiográfica. Eso pasa porque pertenecemos a una generación tan global, que pensamos lo mismo, creemos lo mismo, cagamos lo mismo. Incluso nos vestimos igual, aunque unos pantalones cuesten diez mil dólares y otros cien pesos.

RONALDO SCHEMIDT/AFP/Getty Images

Un día en el futuro cantarán corridos, poemas, leyendas, el Chapo será un forajido de terror, más de lo que es, Enrique un superhéroe. Seremos una época del alto Medioevo. Las generaciones del mañana se preguntarán por qué creíamos en las quimeras de la razón, la justicia, dios, como otros creyeron en los dragones y minotauros. Se preguntarán por qué confiábamos nuestro bienestar y seguridad a un solo hombre. A lo mejor Enrique será algo así como Batman o el Cid Campeador.

Entonces, alguien filmará una película en 10D.

Nadie que detente el poder es inocente, en un mundo sistema capitalista salvaje, al poder solo se llega por medio de la corrupción y el crimen, en el primer mundo y en el tercero.

Nadie que tenga una fortuna, la ha logrado por medios honestos, ha explotado al otro para enriquecerse. En una estructura así, el Chapo solo es un empresario más, incluso aparece en Forbes, y eso lo legitima. El Chapo no ordenó la incursión de la policía en Atenco, y tampoco ocupa la gerencia del país, por lo tanto no es responsable de la desaparición de 43 estudiantes en Guerrero. Nuestro Enrique Batman y su Osorio Chong, son unos caballeros bastante oscuros, percudidos. El Chapo no es su antítesis o doppelganger, es en realidad, como ellos.

Para colmo, ya no está el Chapulín para salvarnos, y Mascarita está retirado.

 

 

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Khonde
Written by Khonde

Redactor y lingüista aficionado. Gusta del fernet-branca, la literatura y la buena comida. Actualmente escribe para Yaconic, La Jornada, Fang, Radio Zacatecas. Como investigador desarrolla un tema que ha dado por llamar Ingeniería de la escritura. Su signo zodiacal es leo, le gustan los zombies y escribirle cartas a Alicia.

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