La promoción cultural: una actividad de alto riesgo

Artículos, Poesía

chilango andaluz1

Debo confesar que llegue a la promoción cultural por accidente.

Un accidente afortunado, sin duda, pues no cambiaría por nada las experiencias que he tenido a lo largo de los siete años que he desarrollado esta actividad en la rama de la organización de recitales, mesas redondas, encuentros de poesía y literatura. Pero debo confesar que hace siete años no entraba dentro de mis planes dedicar mi tiempo y energía a esto.

Todo se debió a una invitación de Carlos Ramírez, mejor conocido como Kobra, quien ha sido cómplice, compañero y amigo desde el día que nos conocimos en una empresa que se dedicaba a la digitalización de documentos y archivos. Por aquellos años colaboraba con una revista digital llamada Palabras Malditas, que había editado una antología de cuentos y un CD- ROM con diferentes contenidos literarios. Carlos se enteró de esa colaboración y de que además escribía poesía y me invitó a participar en un Festival de poesía independiente en donde él venía trabajando: El Recital de Poesía Chilango-Andaluz.

Recital de Poesía Chilango-Andaluz 2013 104

En primera instancia pensé que me invitaba a leer, lo cual me encantó. Después me daría cuenta de mi error, cuando asistí a una de las primeras reuniones del Comité de Organización y me percaté de que la invitación era para participar en la organización de dicho festival. Nunca lo había hecho y el miedo fue instantáneo. No tenía idea de cómo se organizaba un evento de poesía, no tenía idea de que era lo primero que teníamos que hacer, con quién teníamos que hablar, cómo se conseguían las sedes ara organizar un evento como ése. Conocía gente que escribía, pero la mayoría eran cuentistas, narradores, periodistas, muy pocos poetas. ¿Y jóvenes? Mucho menos. Sí, el miedo y la incertidumbre fue lo primero que experimenté en esa y en las juntas subsecuentes.

Poco a poco el proyecto fue tomando forma, algunos miembros del comité habían participado en la organización de los primeros dos Recitales de Poesía Chilango-Andaluz que se había llevado a cabo en la Ciudad de México en los años previos. Por lo tanto  conocían poetas jóvenes, personas que nos podían ayudar a la grabación de los eventos, otros creían tener conocidos  que nos podía ayudar con las sedes de los eventos.

Poco a poco me fui empapando de las discusiones que se entablan para invitar a los poetas y a los artistas a participar, de las dificultades que implica cuadras las diferentes agendas, los horarios, las necesidades y los requerimientos técnicos. Los eventos de poesía que el Chilango-Andaluz buscaba presentar requerían un cierto sostén técnico que no todos los lugares podían cumplir: proyectores, micrófonos, equipos de sonido amplios, espacios para que los poetas que llevaban proyectos de danza o de performance con ellos pudieran presentarse sin mayor problema, equipos de luz adecuados para poder leer.

Recital de Poesía Chilango-Andaluz 2013 103

 

Con el tiempo he entendido que prefiero trabajar con gente que ha entendido que ese es su estilo de vida, que eso es lo que le gusta hacer y por lo tanto lo hace de manera profesional y seria.”

Las dificultades a las cuáles se enfrenta uno son muchas y variadas y en muchas ocasiones provienen de la idea que le da sustento al proyecto. Queremos presentar lo mejor posible proyectos de poesía que requieren escenarios distintos al de una mesa con paño verde y al micrófono. Queríamos llevar la poesía a lugares en donde regularmente no se presentaba: bares, cafés, la calle, lugares distintos a los centros sagrados de la poesía, queríamos llevar la poesía a nuevos posibles lectores, queríamos presentarle de una manera distinta, atractiva, que experimentará con otros discursos artísticos como la música, la danza, el performance, el vídeo, la pintura, el body-paint. Y nos dimos cuenta de que todo se puede hacer, de que las locuras que uno trae en la cabeza se pueden hacer. Pero sí encuentras los lugares adecuados, los cómplices correctos.

Trabajamos con mucha gente a lo largo de los últimos siete, ocho años que me he dedicado a organizar y planear eventos culturales. Por supuesto he trabajado con muchos poetas y músicos. Y puedo decir que todos son distintos, todos entienden su trabajo y la forma de presentarlo de manera distinta. Con el tiempo he entendido que prefiero trabajar con gente que ha entendido que ese es su estilo de vida, que eso es lo que le gusta hacer y por lo tanto lo hace de manera profesional y seria. Gente  talentosa pero que entiende y que conoce todo lo que conlleva hacer un evento de cualquier índole. Hay mucho talento, pero en ocasiones el talento se confunde con la idea de que se puede hacer lo que quiera en el momento que quieras. Eso puede meter en líos y en problemas a otras personas. Por ejemplo a los organizadores del evento con los dueños o encargados del lugar.

new_RCA4_baja (1)

Algo que aprendí en estos ocho años es que debes estar preparado para lo peor”.

No cambiaría por nada lo que he vivido con el Recital de Poesía Chilango-Andaluz, con el Gabinete Salvaje, que es el proyecto hermano, que ha intentado mantener una presencia constante en diferentes sedes de la Ciudad de México. He aprendido a tratar con los poetas, artistas, músicos, ingenieros de sonido, encargados de seguridad y con la gente del os sindicatos de los recintos culturales. También me ha enseñado a lidiar con mi estrés y con la frustración de no poder llevar a cabo el mejor evento posible. Me ha enseñado que en ocasiones las limitaciones de trabajar independientemente son imposibles de superar: la falta de dinero y de apoyos nos dejaron en muchas ocasiones solos, sin la posibilidad de desarrollar una campaña de promoción adecuada y sólida, sin la posibilidad de imprimir volantes y flyers, por ejemplo.

Nos dimos cuenta de que las redes sociales son de gran utilidad para difundir un evento pero no son la mejor forma, aún, para que mucho más gente se entere de los eventos. En ese sentido las estrategias de comunicación sí deben intentar ser mixtas, buscar medios tradicionales como carteles, flyers, tratar de tener incidencia en los medios digitales y tradicionales y apoyarse en las redes sociales. Para eso es importante tener un equipo de colaboradores que puedan apoyar el trabajo.

Todo eso son experiencias que se van tomando con los años, con el trabajo diario para organizar un evento. Por supuesto siempre hay que estar conscientes de que los imprevistos estarán ahí, siempre, listos para saltar y aparecer en cualquier momento, porque aunque crear que se tiene todo listo y preparado, nunca saber que va a faltar o a fallar. Nunca sabes quién va a llegar tarde, nunca sabes qué maquina va a fallar y tengas que improvisar algo que nunca habías hecho. Algo que aprendí en estos ocho años de carrera como promotor es que siempre debes estar preparado para lo peor.

Facebook Comments
Javier Moro Hernández
Written by Javier Moro Hernández

Poeta, periodista y promotor cultural. Autor del libro de poesía “Mareas” (Abismos 2013). Coordinador del Recital de Poesía Chilango-Andaluz desde el 2008 y del Gabinete Salvaje, desde el año 2010. Es colaborador del periódico La Jornada de Aguascalientes y de sitios como Noiselab, Suplemento de libros y Bunker pop, entre otros.

Leave a Reply